El primer lugar, acreedor a 40 mil pesos de premio, una medalla y diploma, fue para el proyecto Chapulín, presentado por la empresa Rigoletti Casa de Diseño y cuyos autores fueron Arturo Millán Martínez, Eduardo González Morón y Juan Alberto Islas.
Éste último explicó que su prototipo cuenta con un diseño universal, es decir, no sólo es para personas con movilidad total sino también para quien posee alguna discapacidad, cuenta con un motor híbrido y aprovecha al máximo el espacio del vehículo.
A finales de 2007, cuando se anunció este certamen, la Setravi dijo que parte fundamental del concurso era el diseño de la cromática “ideal” para los taxis de la ciudad, sin embargo, en la ceremonia de premiación poca mención se hizo de este aspecto, mientras que en las calles los taxis ya comienzan a pintar sus unidades con los colores que se publicaron en la Gaceta Oficial del Distrito Federal y que es la combinación del vino con el dorado.
“Si realmente se pudiera financiar esto, los taxis como Chapulín podrían circular en dos o tres años, el diseño es totalmente producible y viable, a pesar de su estética”, comentó Juan Alberto Islas.
al parecer hacen falta inversionistas para llevar a cabo el proyecto, aunque los autores comentaban que incluso hasta flotillas de taxi ya les han pedido
esperamos que este proyecto no se quede en la papelera como muchos otros mas, el diseño me parece bueno, ojala y no los vayan a pintar de coral y oro, con ese afan de utilizar el dorado. la ciudad de mexico merece un taxi que destaque por su diseño, no las porquerias que tenemos ahora.